viernes, 3 de agosto de 2007

Ni siquiera angustia el tener la certeza de la ausencia eterna.

------> acto.
La teoría se pulveriza cuando la concebimos (desplazar sinónimos y homólogos).

El ser supremo (estereotipado símil al hombre) es solo justificación burda e insensata de vulnerabilidad y, paradójicamente, de Ego (evoque una imagen). Porque al final todos somos ateos. O teos pero proyectando la justificación inconsciente que ninguno logra vislumbrar.
Pero así somos = piso, base. Lo demás son adornos.
Diría que quizás no he vivido. Mira, ya no me obsesiono ni siento cada noche el descalificador toque de la ansiedad. Probablemente porque no hay de qué esperar ansias. Se logra entonces lo que la tangibilidad inhibe -----> Porque reacciona, porque pertenece a la miserable especie, porque lo condiciona el medio, la costumbre, el peso-de-la-tradición.

4 comentarios:

René Gado dijo...

me encantó, de verdad que me gusta mucho.

y te lo digo con total sinceridad, ers mi nerd/ñoña favorita

retropolifonica dijo...

mira po culia de agosto que no haci nah! ponete las pilaas!

Anónimo dijo...

La experiencia configura nuestra mente, y sólo creemos saber lo que ellos nos muestran; sin embargo, es aquella misma limitación la que hace más prudente el esceptisismo antes que el ateismo, que no es sino otra religión más.

Además, si todo lo que percibimos luego lo pensamos al poner un concepto en la cosa, entonces todo lo que conocemos es limitado, finito, condicionado (a tiempo y espacio) y procedente de una causa. Luego, si todo esto es así, entonces necesariamente hay algo incondicianado que actuó como primera causa. No le llamaremos de ninguna manera; sea Dios, sea algo, sea X, da igual.

Así es que, el hecho de que la sociedad lo diga, lo haga tradición, etcétera, es indiferente al hecho de que algo exista o no.

No hagamos filodoxia.

Victor Mora C. dijo...

me recuerda un texto de Jodorwsky, donde hablaba de la explicación del universo y lo que somos, claro aunque la asepsia como dice tu conocido también puede ser una idiologia, pues lo realmente aseptico está infectado de si mismo... ahora la lógica empleada me parece genial, pues asume el lenguaje sin tener porque ser parametrico en lo tradicional

Saludos Wigdorsky, tamos al habla